No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

15/3/16

Corazón peregrino y viajero: Coria

Coria, un pequeño pueblo incrustado en el campo, destacable por ser la capital de las Vegas del Alagón y la cuarta ciudad más importante de Cáceres; posee una bella catedral de estilo gótico, que fue construida entre 1498-1748, está emplazada en el mismo lugar donde antes estaba la anterior catedral visigoda, la mezquita y la iglesia-catedral románica. En su interior hay un impresionante retablo en madera, la sillería mudéjar, pinturas, esculturas (incluyendo una imagen de Santiago Apóstol) y en la capilla mayor están las reliquias del siglo XVIII. En 1755, cuando hubo el terremoto de Lisboa, la catedral se quedó seriamente dañada.
Datos históricos aparte, lo que me más me gusta es de hablar de mis sensaciones…

Teniendo como anfitriona una bellísima torre (que desafortunada estaba cerrada cuando llegamos), caminamos por el frío y desierto pueblo “observados” por sus abandonadas casas, testigos silenciosos de una época
distante.
Texto y fotos: Ivy Silva

Nos ha llamado mucho la atención el contraste que hay entre la parte nueva y la antigua: Por una lado una ciudad moderna con personas en la calle, bares, restaurantes, tiendas, en fin , una ciudad pequeña y normal pero, la parte antigua, donde normalmente hay muchos turistas, estaba completamente vacía, caminábamos escuchando el sonido de nuestros propios pasos, durante mucho tiempo sin encontrar a nadie por las calles, es cierto que el horario, cerca de la comida, no era el horario perfecto para encontrar personas por allí, pero lo que me ha llamado la atención es que no había nadie, absolutamente nadie…

Hemos tenido tiempo de llegar para conocer la antigua cárcel y el guía nos habló de todos los secretos y curiosidades de allí; también nos contó que en la mazmorra una turista “ha visto” una persona a su lado, que no era exactamente un turista del grupo tampoco, por su vestimenta, parecía ser una persona de nuestra época: Entonces concluyeron que aquella persona era, seguramente, algún habitante del “más allá”… (Brrrrrr me quedé con piel de gallina y, obviamente, no tuve “voluntad” suficiente para bajar a esa mazmorra…) ¡La verdad es que cuando te deparas con ese tipo de anécdotas la visita se torna aún más interesante!

Una de las desiertas calles de Coria.

Me quedé arriba, observando y admirando los restos arqueológicos de esculturas romanas que había por allí en muy buen estado de conservación, hallazgos de la vieja Castrum Caecilium Cauriensi , después conocida como Caurium (¡Sí, el origen del nombre de Coria!) Por los detalles de las esculturas en mármol encontrados, debe de haber sido una importante ciudad romana, porque pienso que los romanos no perderían tiempo en decorar con materiales tan caros y específicos como el mármol, sí la ciudad no fuera algo importante. Otra gran sorpresa para mí, que no dejo de admirar la riqueza arqueológica que existe en España: ¡Qué maravilla de país!

La catedral.
Detalles de la fachada de la catedral.
 Desde la plaza que está al lado de la catedral hay vistas muy bellas de los verdes campos de Coria, desde allí he visto un pequeño y curioso acueducto (pequeño, muy pequeño), se parecía a una miniatura, una obra hecha por duendes que habitan los bosques cercanos…

Unas vistas que tranquilizan la mente y el pensamiento puede evadirse hasta el momento en que la mirada se para aturdida y admirada con la visión que tiene por delante: El puente. No es un puente cualquiera… Un curioso puente que nos lleva de un lado al otro del… ¡Huerto!

Es una imagen singular, un gran y bello puente de piedras de cinco arcos, del siglo XV o XVI, (fue construido aprovechando los restos del original que era romano). Conocido como el Puente Viejo o Puente Medieval, posee una leyenda que dice que el Rio Alagón le abandonó: “El puente que se quedó sin rio”…

El puente medieval.
 Desafortunadamente no hay mucho más que contar sobre este puente, porque como la propia ciudad, es casi “desierto de leyendas”, pero nada le quita el encanto y admiración con la que lo tengo guardado en mi mente.

La verdad es que Coria me ha parecido una tierra de contrastes; estando tan cerca de Cáceres (que es esplendorosa en todos los sentidos, llena de gente por las calles y monumentos, llena de vida por donde quiera que miremos), Coria está allí, con su silencio y su encanto.

El pequeño acueducto.
 Mirar el pequeño acueducto (que es en verdad una acequia utilizada para llevar agua a los huertos) y el Puente medieval, los verdes campos y su tranquilidad, es una invitación para quedarnos un poco en silencio y pensar que cada ciudad, cada pueblo, cada rincón tiene un encanto: Tiene “su encanto” y aunque esté lejos, muy lejos de Santiago de Compostela, exactamente a 628 km de la ciudad del Apóstol, aún así he sentido la esencia del Camino… Su catedral también tiene una Puerta del Perdón y por la provincia de Cáceres pasa la Vía de La Plata el famoso y largo Camino que lleva a los peregrinos a Santiago… Hemos visto las señales del Camino por allí y la verdad es que ha sido una experiencia muy gratificante.

Escribo aquí un poco de mis sensaciones sobre la pequeña Coria. Os invito a conocer esa bellísima región, llamada Extremadura, que en su modesto silencio tiene mucho para contarnos…

Ivy Silva
 

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