No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

11/2/15

El Camino de Santiago en Alemania VI: Pliezhausen-Rübgarten-Einsiedel

Es fácil acostumbrarse a la climatología extrema cuando el ciclismo te apasiona. Nunca en mi vida había pedaleado con temperaturas tan bajas que congelaran la superficie de un rio tan ancho y caudaloso como es el Neckar!!! Si quieres saber como fue mi aventura durante la investigación de otro tramo del Jakobsweg en la región de Baden-Württenberg

Aguas congeladas.

El nombre del rio Neckar proviene de la palabra celta Nikros,que significa “agua brava”. 367 km de recorrido que nacen en la Selva Negra y se funden con el Rhin en Manheim. Es posible recorrer lo entero en bicicleta (o andando) a través del NECKARTALRADWEG. En muchas de mis rutas utilizo este trazado señalizado para ir o venir rápido al inicio del recorrido que vaya a hacer ese día,por ejemplo, para investigar otro tramo del Jakobsweg (Camino de Rothenburg a Rottenburg am Neckar) como en este caso.

En esta ocasión subí desde el rio en Neckartenzlingen hasta llegar a PLIEZHAUSEN para conectar con el Jakobsweg dirección a Tübingen. La vuelta a Esslingen sería  por el Neckartalradweg. La vez anterior el denso barro y el poco tiempo del que disponía hicieron que quedaran mis pesquisas camineras a las afueras de Pliezhausen.

El Neckartalradweg cerca de Oberesslingen.
La "Fuente gótika".
 Una vez arriba del monte los caminos estaban tan congelados que era necesario poner pie a tierra,o mejor dicho,a hielo y nieve... 

El castillo visto desde el Camino de Santiago en Pliezhausen.
 Tras dejar atrás Pliezhausen empecé a seguir las vieiras en el punto de la otra vez. Vi a lo lejos el CASTILLO DE HOHENNEUFFEN. Aquel día este punto del camino era intransitable. Hoy el frio había congelado el barro de tal manera que parecía piedra. Por encima había una capa de nieve de unos 5 cm. Empujé con cuidado la bici hasta que el camino se despejó un poco.


Jakobsweg.


 Más adelante fui cuesta abajo por una pista que más bien parecía una foto del Polo Norte. No me quiero ni imaginar hacer el Camino con alforjas o remolque en estas fechas... 


Llegué a Rübgarten y lo primero que llamó mi atención fue ver todas las señales de tráfico de la calle principal del pueblo abrigadas con lana de colores.!!! ¿Carnaval??.


 Saliendo del pueblo por un camino asfaltado vi una casa de madera con una gran vieira puesta del revés. Sin embargo, junto a ella,una pegatina con otra vieira señalando el camino correcto. Desde luego fue buena la intención del dueño de la casa,pero no tuvo mucha idea de donde apuntaba. Por un momento creí que se tratara de un albergue de peregrinos. 


Apenas existen como mucho dos albergues en todo el recorrido del Camino de Rothenburg a Rottenburg am Neckar.. Uno en Rottenburg (10 kilómetros pasado Tübingen) y otro en Frommenhausen,en el desvío que lleva de Rottenburg a Hechingen. Por cierto,en alemán Albergue de peregrinos se dice Pilgerherberge.

Ahora me disponía a entrar en el Parque Natural Shönbuch que traducido quiere decir “Libro Bonito”. En lo alto de una planicie del bosque se halla el castillo de Einsiedel. Es una zona despejada de árboles para favorecer el terreno a las tierras de cultivo. A vista de pájaro veríamos una meseta pelada en el bosque y en medio el castillo.


En el Parque Natural Shönbuch.


En condiciones normales hubiera llegado enseguida. La nieve sumada al peligroso hielo dificultaban y ralentizaban bastante el pedaleo. Las vieiras me llevaban por una larga recta en ligero ascenso (camino de tierra) cubierta de hielo negro en los lados y nieve blanda en el centro. Pedaleé por el centro con cuidado esforzándome en no caer. La capa de nieve era densa y me iba salpicando la cara. Habían algunas huellas de caballos y pies que se habían congelado.




Einsiedel,aunque no es es el típico castillo con torreones y almenas me gustó. Rodea el recinto un pequeño foso de poca profundidad ycon una diminuta pasarela de piedra que permite el acceso al interior. Actualmente alberga un centro juvenil. 

Castillo de Einsiedel.



El castillo fue propiedad del conde Ebenhard,el cual en 1.482 mandó construir un pabellón de caza en el lugar. De aquella época se conserva una torre circular adosada,parte de la muralla y el foso y la base de otra torre en el jardin.



 Me alejé del castillo andando. Había una vieira cerca de la entrada del mismo. El camino de ahora era asfaltado y tenía placas de hielo negro y mucha nieve. A cada pisada se hundían los pies hasta los tobillos.

Poco más adelante estaba más despejado. Pedaleé siguiendo los surcos de las ruedas de los vehículos. En un momento del trayecto un coche que venía de cara se apartó amablemente a un lado para dejarme pasar.



Seguí rodando por el precioso Parque Natural de Shönbuch encontrando otro cartel informativo del Jakobsweg. Ahí me equivoqué al tomar un camino diferente. La verdad es que el panel informativo con la vieira estaba orientado al camino por el que continué,pero resulta que el Jakobsweg continuaba por otro que había detrás. Un poco confuso esto. Estaba cerquísima de Bebenhausen y su monasterio y también de TÜBINGEN. Una lástima la confusión. Ahí dejo “otro punto” para seguir el trazado otro día. 

El Camino de Santiago discurre por atrás del cartel.

Bajé del Parque Natural Shönbuch por pistas forestales y carriles-bici que me introdujeron en la bonita e importante población de Tübingen a través de su “barrio de estudiantes”. Como iba cuesta abajo no paré a hacer fotos pero vi las viviendas de los universitarios. Llamó mi atención la cantidad de bicicletas aparcadas en los jardines,patios y balcones de sus casas.

Tübingen es conocida por eso,por ser una pequeña ciudad universitaria. Una de las poblaciones con más gente joven de Alemania. Situada a orillas del río Neckar.

Tübingen a orillas del Neckar.

Paseando por sus callejuelas empezó a caer una ligera nevada. Fui rápido hacia el puente desde donde se ve el Hölderlinturm porque además no quería entretenerme mucho para no enfriarme .

"Candados del amor".

En ese edificio antiguo de Hölderlinturm vivió el poeta FRIEDERICH HÖLDERLIN en el siglo XIX. Es uno de los monumentos más conocidos de Tübingen. Data del siglo XIII y su base formó parte de la muralla medieval de la ciudad. Actualmente alberga un museo sobre la vida del poeta.

Estrecho paseo hacia el Hölderlinturm.
 La baradilla del puente está llena de “candados del amor” que bajan por la escalera que lleva hasta un estrecho camino junto al río Neckar y el Hölderlinturm. En el alto muro que lo bordea suelen sentarse estudiantes a leer o charlar,sobre todo cuando hace buen tiempo. Es una de las “postales” más famosas de esta ciudad. Hoy con frio y nevando el lugar estaba desierto deslucíendo cualquier foto. En época estival atracan pequeñas embarcaciones a los pies del Hölderlinturm ofreciendo tranquilos paseos por el río Neckar,el cual se llena de vida y color durante  esas fechas.

Folleto de Tübingen.
Imagen de las embarcaciones en el folleto.
Hölderlinturm visto desde el embarcadero.



Quise sentarme como hacen los estudiantes con las piernas colgando en lo alto, pero la altura del muro y las grandes piedras que se veían bajo las aguas del río me hicieron desistir en el empeño.

Fui pedaleando por la pequeña isla que se halla en medio del río para hacer fotos del Höldellinturm,la iglesia de San George y el castillo Hohentübingen. Desde aquí las vistas me parecen más bonitas que desde la otra parte. Yo preferiría sentarme en este punto y no en el muro con el posible peligro de caer...


El Hölderlinturm y el campanario de la iglesia de San George.


El castillo de Hohentübingen visto desde la isla.
Salí de la pequeña isla cruzando un puente que me llevó a la vera de un pequeño lago congelado. Este camino conecta con el Neckartalradweg. Ahora seguiría su recorrido para volver hacia Esslingen lo más rápido posible. El Neckar seguía helado con una fina capa de nieve por encima. Me resultó muy bella e impactante esa imagen del río. Vi trozos del hielo de hasta 15 cm de espesor!!!. Impresionante.


El rio Neckar congelado con el castillo al fondo.
 A pocos kilómetros de Tübingen comenzó a nevar fuerte. En un momento se tiñó de blanco el Neckartalradweg. Había momentos que apenas había buena visibilidad a una distancia de 5 metros. Reducí la velocidad. En algunos momentos la nieve se mezclaba con trozos de hielo cayendo sin piedad rebotando en mi chubasquero!!! Bajo esas condiciones estuve pedaleando durante unos 15 minutos. Aún quedaban 40 kilómetros para llegar a Esslingen. 


Uaaaaah!!!
 No me empapé por dentro ni sentí frio en ningún momento. La equipación desempeñaba su función con creces. Cierto que “sarna con gusto no pica” la verdad es que estaba disfrutando de la aventura. No me refugié ni paré en ningún momento porque tengo "más moral que el alcoyano". Vi a gente caminando y alguno en bici urbana a hacer algún recado. La superficie del rio Neckar convertida en una larga y ancha pista de patinaje artístico hasta casi llegado a la localidad de Nürtingen


 En Nürtingen la fuerza del agua impedía su congelación. Ahora quedaban unos 27 km para llegar a Esslingen. Salió el sol. 

Nürtingen.
 Paré un momento a comer un plátano pero lo tuve que tirar porque el frio lo había convertido en una pulpa pastosa ennegrecida. Engullí chocolate y un trozo de otro plátano. Un biker veloz pasó junto a mi. Por el camino ya me había encontrado a otros cuantos (no muchos) “haciendo fondo”. Con el sol salían como los caracoles!!!.

En Plochingen.

Entrada  "carnavalera" a una casa de Plochingen.

Noté las piernas cansadas por el esfuerzo de pedalear en la nieve por el monte y por los “sprints” que hice por el Neckar cuando amainaba el temporal de nieve o viento. Por cierto, también sopló viento fuerte y encima en contra!!!. Sin duda lo mejor,tras 118 kilómetros de pedaleo, fue ver el Neckar congelado!!!.

5 comentarios:

  1. Buffff....118 km y con ese tiempo....que fuerte estas canalla...;)

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  2. DE PUTA MADRE QUE ENVIDIA SANA ....A DISFRUTAR CAMARADA

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  3. La cerveza alemana que da mucha fuerza...jajaja saludos Vicens e Iñaki!!!

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  4. Fabulosos tus relatos ... gracias por compartirlos y meto tu página en favoritos. Santi de Valencia.

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  5. Muchas gracias Santi,paisano yo también soy de Valencia...perdona que tardara en contestar...saludos!!!

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Agradezco tus comentarios