No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

30/12/14

En bici por la nieve

Ya llegó el crudo invierno al sur de Alemania. El sábado la localidad donde resido con mi familia amaneció nevada. Recomendaron precaución en las carreteras y que se cerraran puertas y ventanas a cal y canto. Alerta máxima del 27 de diciembre al 2 de enero con minimas de -16º. Haciendo caso omiso a tales advertencias salí el domingo 28 de diciembre en bici de ruta...

Es la primera vez que pedaleo en condiciones tan extremas. Antes de salir de casa tomé las debidas precauciones para evitar sorpresas desagradables.

No miento si digo que sentí una mezcla entre “acojono” y emoción ante el hecho de pedalear por la nieve por el monte...

Salí de casa con ánimo de acercarme a la Grabkapelle,situada en lo alto de una colina plagada de viñedos a los pies de la localidad de Rotenburg (Stuttgart).

Crucé la Markt Platz de Esslingen para empezar a subir una rectilínea y empedrada cuesta por la ladera de la colina sembrada de viñedos divisando poco a poco Esslingen a vista de pájaro.


De nuevo otra "locura sobre ruedas" me esperaba en estas desconocidas tierras alemanas.

La subida fue extraña,como esperando caer de la bici en cualquier momento por alguna placa de hielo inmisericorde.

Llegué arriba sin problemas disfrutando de una panorámica helada de Esslingen. Preciosa. Impactante. Fuera de lo normal para mi. Un congelador!!!



Seguí el track del GPS pedaleando despacio,aunque la capa de nieve no llegaba como mucho a los 8 cm. Vi huellas de pisadas humanas y animales. Me crucé con algunos senderistas que iban abrigados hasta las cejas.

El camino iba crujiendo al paso de mis poderosas ruedas de 29”. La estampa era sobrecogedora y bella al mismo tiempo. Estaba emocionado.

Camino senderista del vino.
No tardé en ver a lo lejos , erigida imponente entre la niebla,la Grabkapelle: tumba de los antiguos reyes de Baden-Württemberg en la Alemania del sur.



El mausoleo llamado Grabkapelle.


Empecé a coger confianza y tomar algo más de velocidad con intención de llegar pronto a la Grabkapelle y dirigirme luego a la Selva Virgen (Schurwald) para bajar posteriormente a Esslingen por el Camino de Santiago.

El día era oscuro con negras nubes amenazando desde el cielo,aunque el tiempo no anunciaba lluvias ni tormenta. Solamente nieve y más nieve. Tenía programado un “escape” en caso de que el las condiciones meteorológicas empeoraran de forma drástica. Por suerte de momento todo iba bien.

En la mochila llevaba ,por si acaso, unos pantalones impermeables-cortavientos de ciclismo,un maillot de invierno,el smartphone con la batería bien cargada, pilas para el GPS,documentación y algo de alimento.

La ruta era bien conocida por mi. La llevaba trazada en el GPS por si la nieve borraba los senderos de bosque. El camino se componía de un 5% por asfalto entrada y salida de dos pueblos, un 35% por solitario asfalto apartado del tráfico a motor y un 60% por pistas forestales.

En una especie de refugio ,situado a mitad camino,  hice una parada técnica para ponerme el pantalón impermeable por encima del culotte. Sentía mucho frio pero solamente en la zona de los muslos. Con ellos puestos fui pedaleando de maravilla. Los compré hace años aunque apenas los habñia utilizado. Son de la marca Endura. Muy buenos.

Camino  senderista del vino ( Weinwanderweg). Prensa de vino.

Continué camino tomando algunos vídeos con mi Actioncam. Puse el mando a distancia de la cámara en el cinto del pecho para grabar cómodamente. No tan cómodo y ,mucho menos estético, es el hecho de llevar la Actioncam en el casco. Finalmente uno se acostumbra.

La ida a la Grabkapelle se me hizo corta. Rotenburg parecía un pueblo fantasma cubierto de nieve. Casi parecía que había llegado a una localidad de los Pirineos o de los Alpes suizos. Increíble.

Desde Rotenburg hay una vista espectacular de la Grabkapelle y una subida interesante pero breve hasta dicho mausoleo. Tomé otro vídeo que igual a algunos les parecerá aburrido.

La Grabkapelle de Baden-Württemberg.
Arriba las vistas son inmejorables. Se divisa la ciudad de Stuttgart y diversos pueblos que la rodean. Hoy no se veía apenas nada por la nieve y la niebla. Todo lo referente a la historia de la Grabkapelle en ESTE ENLACE.

Apenas encontré alrededor del mausoleo dos o tres personas paseando con prisas. Hacía mucho frio y nevaba con abundancia.


Alli decidí si bajaba hacia el carril-bici del Neckartalradweg a orillas del rio Neckar o seguía rumbo a la Schurwald (Selva Virgen). Decidí la segunda opción pese a que no paraba de nevar.

Panorámica  de Stuttgart y alrededores nevando...
Me sentía caliente y cómodo con la ropa nueva de ciclismo. Muy buena compra hice y a buen precio. El único “pero” es que noto en algún momento las puntas de los dedos de las manos heladas. Eso se soluciona fácilmente con unos guantes finitos de invierno por debajo de los que llevo Los vi en el Decathlon por 1,50 euros y otros por 5 euros.

Seguí pedaleando descendiendo a Rotenburg para cruzar el pueblo y subir por una ladera plagada de viñedos. Arriba el paisaje era desolador. Paré en un refugio para senderistas para mandar fotos por wassap. Llevo el smartphone en una funda especial que soporta 30 metros bajo el agua. Se puede manejar perfectamente la pantalla táctil sin sacarlo de la funda. En estas condiciones hay que proteger lo mejor posible la tecnología y más si se trata de un aparato de comunicaciones.

Continué la ruta hacia la Selva Virgen cruzando zonas con viñedos,algunos llanos con árboles frutales y finalmente bosque. Durante el trayecto fui encontrando a algunos senderistas y niños deslizándose con trineos baratos del Decathlon por las laderas.



La Selva Virgen estaba preciosa. De postal. Empecé a subir una buena cuesta por el denso bosque cuando me adelantó otro ciclista saludándome. Yo no me fiaba mucho del terreno por si patinaba y el otro parecía un misil con su bici de 26”. Ello me dio algo más de confianza y asi apreté la marcha. Intenté alcanzarlo en subida jejeje. Avancé feliz por el bosque rumbo al punto donde conectar con el CAMINO DE SANTIAGO para descender hasta Esslingen.



Por el camino encontré a más gente en bici. Hay mucha afición al mountainbike por estas tierras y la nieve no es un impedimento para salir a rutear por el monte. Había mucho surco de ruedas de bici impresas en la nieve. No era el único loco esta mañana.





Durante el largo descenso por el Camino de Santiago hacia el castillo de Esslingen el camino estaba bastante peligroso. En un punto (unos 20 metros de empinado descenso) empujé la bici. 


Luego seguí pedaleando sin problemas hasta el castillo. Allí había más gente con trineos y haciendo grandes bolas de nieve. Llegué a casa caliente y contento. Suelo traer la bici al piso llena de barro pero esta vez venía cubierta de nieve por variar un poco!!!





3 comentarios:

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