No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

26/6/14

Corazón peregrino: Saint Jean Pied de Port

    Relatos que nos transportan al Camino de Santiago!!! Por Ivy Silva.


Por: Ivy Silva
                              Saint Jean Pied de Port 

¿Cuantos peregrinos han pasado por aquí?
¿Cuantas personas han terminado aquí su etapa francesa?
¿Cuántos peregrinos han mirado, ilusionados, las montañas alrededor?

Maison Dáccel, en la rue de la Citadelle: Después de sellar la credencial el peregrino ya siente que el último detalle de su equipaje está preparado. Es hora de caminar despacio por las calles medievales, con sus casas que traen el pasado hasta el presente, donde las ventanas rojas contrastan con el gris de las piedras que son silenciosos testigos de los deseos y ensueños de los peregrinos. 

Muchas tiendas insinúan sus bellas artesanías, pero hay que estar atento para no dejarse llevar por el “canto de las sirenas” y no llevar más de lo que necesitamos (tendremos aun que caminar 800 km hasta Santiago de Compostela). Eso sí, para un rico queso y un buen vino que nos ofrezcan, ¡siempre encontraremos un espacio en nuestra mochila!

Bañada por el rio Nive, el paisaje que nos presenta Saint Jean de Pied de Port, es un escenario bucólico, como una ciudad salida de un cuento de hadas cuando observamos sus puentes y las casas reflejadas en el rio. El esmeralda de los bosques y huertos hacen que la ciudad esté enmarcada con un color verde que realza con dulzura la sutileza de este pequeño rincón francés a los pies de los Pirineos.

Su muralla es del siglo XVIII pero hay muchas casas que tienen grabadas su fecha de construcción en 1510.
La concha del peregrino está por todas partes (para adornar o informar donde están los refugios, albergues, hoteles y restaurantes con menú peregrino) y nos hace recordar que, por más bella que nos parezca la Torre de Notre Dame o las maravillosas vistas que podemos disfrutar desde el antiguo castillo, es necesario dirigirse a la Porte St-Jacques y después de caminar, sin perder ningún detalle, por la, comercial y tranquila, rue d´Espagne llegar a una indicación adornada por otra concha que nos “invita” a adentrarnos en el “Chemin de Saint Jacques de Compostelle”, y mirando hacia los Pirineos delante de nosotros, llenamos los pulmones con el aire limpio y fresco…

Hacemos, en silencio, una oración; arreglamos la mochila en nuestra espalda; tocamos el suelo con el bordón y empezamos, definitivamente, nuestra gran e inolvidable, aventura jacobea…

Ivy Silva


2 comentarios:

Agradezco tus comentarios