No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

29/5/14

Corazón peregrino: Sarria.

   Espero ansioso que llegue el jueves para leer los relatos sobre el Camino de Santiago de nuestra colaboradora Ivy Silva.


Por: Ivy Silva

       Sarria

Recta final de muchos e inicio enigmático de unos tantos más, Sarria es la etapa final para los peregrinos que vienen desde las lejanas provincias del Camino y punto crucial para que los caminantes que allí empiezan su ruta, reciban la Compostela (pero,  ¿es eso lo que realmente importa? 
No, ¡por supuesto que no! ).

Cuando llegamos a Sarria después de haber caminado centenas de kilómetros, el cuerpo ya está acostumbrado con las “intemperies” del Camino y nos cubre una emoción absoluta, como si desde allí ya pudiéramos ver las torres de la catedral de Santiago.

Cada paso que damos por las calles de Sarria, este importante itinerario gallego, podemos  notar las marcas de su pasado de origen romano. Caminando hasta la parte alta de la ciudad llegamos al casco medieval, con su inconfundible torreón que “observa inmutable” a todos los peregrinos que, durante siglos, han pasado por delante de sus piedras.  

Foto: Ivy Silva
Siguiendo nuestra ruta, examinando con una mirada intensa y deseando una bendición, nos acercamos a  la iglesia de San Salvador, que desde el siglo XIII tiene el honor de “despedirse” del peregrino en su último tramo del Camino… Siempre me acordaré de la mirada llena de respecto y felicidad, cuando después de estar un tiempo analizando su fachada, tomamos el camino, húmedo por la lluvia que había caído por la noche, y por el suelo resbaladizo seguimos en dirección al robledal (las carballeiras) y entre pequeñas aldeas, huertos y praderas, llegamos (no sin esfuerzo en los tramos de piedras) a A Brea donde, casi en su entrada, nos encontramos con el mojón del kilómetro 100.

El kilómetro 100 indica que estaremos solo 4 o 5 días más en el Camino antes de llegar a la plaza del Obradoiro. ´
Es exactamente en ese punto donde nos damos cuenta de todo lo que nos ha pasado por el trayecto y de cuanto hemos cambiado. Una sensación de apego desesperado nos invade y pasamos a formar parte del paisaje y de la esencia del Camino: el aire acaricia nuestra piel, la lluvia lava nuestra alma y en los momentos de descanso intentamos absorber todo lo que pasa a nuestro lado. Sentimos que el final se acerca e inevitables lágrimas surgen y nos empañan la vista, las palabras que oímos nos animan a seguir, pero sentimos que nuestro corazón ya está enterrado en el Camino.

El cambio que nos produce el peregrinaje no es en vano: A partir del momento en que la emoción de sentirse un peregrino (ese que deja una parte de su alma en el Camino) nos invade, sabemos que hemos cambiado de dentro para fuera; a partir de entonces  escucharemos con atención todo lo que dice nuestro corazón y estaremos seguros de que, de allí en delante, siempre tendremos que volver a recorrer nuestro maravilloso y apasionante Camino de Santiago…

Ivy Silva


3 comentarios:

  1. Quanta sensibilidade captar o olhar da torre sobre os peregrinos que durante séculos vem passando em frente suas pedras. Tens alma de poeta Ivy. (Vera)

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  2. Certeiro e fermoso coma sempre, querida Ivy! Mellor non se pode contar! Esa mistura de emoción e mágoa ao sentir que xa queda pouco, que xa remata esa increíble viaxe ao fondo dunha mesma e que o corazón quedará entre as pedras do Camiño por sempre... Gracias por compartires, coma sempre. Unha aperta, irmá! ;)

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