No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

22/5/14

Corazón peregrino: Finisterre

 Ivy Silva como cada jueves nos deleita con  un maravilloso texto salido de su corazón peregrino!!!


Por: Ivy Silva
Finisterre
Conozco a peregrinos que nunca han llegado a Finisterre en su peregrinación;  para ellos el Camino tiene, categóricamente, su final en Santiago de Compostela. Como siempre digo: Cada uno sabe cuándo  empezar su camino y hasta donde debe de seguir. 
Pero yo que tuve la maravillosa oportunidad de recorrer este trayecto con mi marido, aconsejo, a todos los que puedan, seguir hasta los “confines de la tierra”.
Desde hace mucho tiempo, antes del descubrimiento de la tumba del Apóstol, esa región de Galícia ya tenía en  sus senderos hombres que buscaban el mar; la magia que había en el “fin del mundo” conocido. Imagino como seria la expresión en el rostro de los caminantes precristianos cuando llegaban allí y podían ver la puesta del sol desde el Cabo Fisterra…
El Camino a Finisterre empieza en la Plaza del Obradoiro, donde tomamos la calle de las Huertas, pasamos por la Iglesia de San Fructuoso, Convento de San Lourenzo y más adelante Ponte Sarela donde nos despedimos definitivamente de la silueta de Santiago de Compostela y seguimos por pequeñas aldeas cruzando el puente medieval en Augapesada, rio Tambre y tantos otros lugares que si pudiéramos nos quedaríamos más tiempo para disfrutar de su historia y sus gentes; pero hay mucho que caminar y en Negreira hemos finalizado nuestra primera etapa.
El Camino a Finisterre es todo una sorpresa que serpentea entre ríos y bosques donde el olor a mar está siempre presente no importando si, delante de nosotros, hay una villa o una colina.
Hemos caminado tranquilos por aldeas que tenían  fuentes santas como la ermita de Nuestra Señora de las Nieves y por la de San Pedro Mártir, donde el agua (con poderes curativos o no) nos quitó la sed y nos dió ánimo a seguir.
Cuando llegamos al alto del Crucero da Armada podemos ver el perfil del Cabo de Finisterre y, entonces, algo muy, pero muy fuerte invade nuestro pensamiento: Es bello. Es Precioso.

Ivy con su marido Turi.

Al bajar hasta el nivel del mar por las villas de Camiños Chans, Cee, Corcubión… Imposible detallar la belleza de cada villa, mencionada o no, aquí en mis palabras… Ver el faro en el mirador, la ría, las islas, los jardines de hortensias azules… Es todo tan mágico que el cansancio no tiene tiempo ni permiso para llegar. Avistar el mar azul turquesa desde el mirador que hay entre Sardiñeiro y Calcoba nos dejó tan felices que casi hemos bailado teniendo solo los pájaros, el cielo y el mar como testigos… ( la verdad es que sí, ¡hemos bailado ¡)

Después de este punto, este inolvidable mirador, bajamos por Cala de Talón y caminábamos con la arena bajo los pies y el sonido de las olas nos ha despertado para la realidad: ¡Estábamos en Finisterre!
Hace más de mil años que hombres y mujeres enfrentan todo tipo de vicisitudes para poder llegar a Finisterre, sentarse en una roca con lágrimas en los ojos y mirar el horizonte… Estoy casi segura que hoy, así como hace más de un milenio, la sensación de cada persona que llega allí es la misma: Un silencio reparador; una sensación de gratitud y la emoción que invade cada célula de nuestro cansado, transformado e iluminado, ser…
Ivy Silva


2 comentarios:

  1. Que decirte, sino que tengo ganas de ir..:-) de ponerme frente al mar e intentar resentir esa felicidad...

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  2. Como siempre Ivy refrescante. Buen articulo. Este año hacemos el tramo Villafranca del Bierzo a Fisterra, en nuestro 7º Camino, Un abrazo

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