No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

27/2/14

Corazón peregrino: Lluvia...

Precioso texto de Ivy Silva. Muy apropiado para estos tiempos "mojados" en Galicia.
       
                                                                           LLUVIA
Por: Ivy Silva

Sentada en frente al ordenador, miro por la ventana los dibujos abstractos que forman las gotas de lluvia que se deslizan por el cristal.

Tengo la sensación de estar flotando en el aire y por décimas de segundo me encuentro absorta en pensamientos que me llevan muy lejos de aquí, en un albergue de peregrinos, quitando mis botas mojadas, y dejando mi mochila al lado de la litera que me corresponde. Ya casi oscurece y los pocos peregrinos que allí se encuentran están distraídos con sus mapas, sus conversaciones o con la preparación de sus cenas. 

El ruido de la lluvia, que ahora cae despacio por encima del tejado ya no me asusta como me asustaba en los momentos en que estaba caminando. En el Camino debajo de un temporal los minutos se transforman en horas y las ganas de encontrar abrigo se tornan casi una obsesión. Hay un momento en que tanta agua cansa, que andar con el chubasquero es molesto y que la ropa mojada no permite andar a la velocidad que queremos. Pero cuando llegamos al albergue, después de una ruta difícil, nos sentimos como en casa; es acogedor ver como cada peregrino ocupa sus momentos con tareas simples pero de vital importancia para la siguiente etapa.

Vuelvo a mi misma. Y a través de mi ventana sigo mirando la lluvia que cae sin intención de parar y, sin notarlo, dedico una oración silenciosa a los peregrinos que están ahora en el Camino, sufriendo las inclemencias del tiempo. ¿Estarán todos bien? ¿Cuántos estarán llegando ahora al Monte do Gozo? ¿Se sentirán emocionados como yo cuando vean la catedral por primera vez? ¿Estarán bien de salud después de tanta lluvia como ha habido estos meses? Cuantas preguntas me hago a mí misma sin entender por qué…

En verdad, después que me torné peregrina, el mundo del Camino de Santiago pasa a ser mi mundo y todo que se refiere a este universo peregrino me interesa y me preocupa a la vez. Como peregrina, tengo ganas de estar siempre en el Camino pero no siendo eso posible, leo todo lo que puedo para estar siempre informada de todo lo que acontece por allí. Y en días como hoy, como también en los veranos muy cálidos, mi preocupación con mis “hermanos peregrinos” se torna más acentuada y tengo ganas de estar viviendo en primera persona todos los miedos y alegrías que se nos presentan en esa ruta.

Ser peregrino y no estar en el Camino es como ser un pez en un acuario, un pájaro en una jaula, una flor en el jarro de agua. No es natural. Y se echa mucho de menos estar en la ruta jacobea, tanto que por no poder caminar ahora, escribo.

Escribir me lleva a las llanuras y montes, bosques y pueblos, me lleva por los caminos de antaño y me hace sentirme más viva. Pero me falta el aire en el rostro, me faltan los horizontes y la visión de las colinas por cruzar.

Sigo mirando por la ventana y la lluvia insiste en seguir cayendo aunque un rayo de sol surge por detrás de las nubes oscuras… En unos instantes algunos colores se juntan como si estuvieran dándose las manos y un arco iris desafía, valiente, la oscuridad de los nimbostratos que dominaban el cielo hasta ahora.
Suspiro tranquila y me dejo llevar por una sonrisa cómplice, con la certeza de que un peregrino siempre será un peregrino, y la energía que desprende el Camino nos acompañará donde quiera que estemos.

Ivy Silva


2 comentarios:

  1. Tu mirada al cielo, encuentra el mismo paysaje que la mirada de peregrino:-) :-) :-) :-)

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Agradezco tus comentarios