No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

9/1/14

Corazón peregrino: El amor en el Camino

Nueva entrega con escritos del Camino de Santiago a cargo de nuestra colaboradora Ivy Silva.

                                 El Amor en el Camino

Por: Ivy Silva
Mismo teniendo muchas ganas, no voy a fragmentar mi vida en este artículo. Intentaré mantenerme  a parte de mi experiencia personal para hablar de este tema tan actual en el Camino de Santiago.

Recorrer la ruta jacobea fue, en gran parte de su existencia, una penitencia a ser cumplida por los que se atrevían a caminar miles de kilómetros para llegar hasta el santo sepulcro.  

Y como parte de la penitencia, los peregrinos estaban obligados a mantenerse puros en todo el trayecto, o sea, nada de bebidas o tentaciones de la carne. 

Ivy y su marido.
El penitente tenía en mente que el esfuerzo  le reduciría el castigo divino. Y seguro que hasta hoy muchos peregrinos mantienen esa tradición.

Actualmente vemos con mucha naturalidad en el Camino de Santiago que, no encontrando sitio en el albergue, muchos peregrinos deciden pasar la noche en un hostal o muchas veces,  una conversación que ha empezado en la caminada transformase, por la noche, en un momento para una mayor complicidad entre las personas. 

No es una regla, por supuesto, pero en el Camino las personas confían más en conocerse unas a las otras, que por ejemplo, en un bar de copas.

Ya existen tantos relatos de peregrinos que se han enamorado en el Camino que es fácil imaginar que es solo ponerse una mochila en la espalda y salir en busca del eterno amor, pero es obvio que no, no es así. 

El amor está en el aire. Sea en el Camino, sea en el autobús o en un banco del parque cerca de nuestra casa; no hay un sitio específico para estar para que encontremos el Amor. 

Eso sí, hay que tener paciencia, porque el amor no se busca: se deja encontrar. Ojalá todos pudiesen enamorase en el Camino, pero el Amor nace donde hay que nacer, no merece la pena perder el tiempo buscando; cuando el amor verdadero decida encontrarnos, abrirá sus alas y volará hasta nosotros.

El Amor en el Camino es el título que encontré para este texto por qué es una especie de homenaje que hago yo a todo aquél que ha encontrado ese lindo sentimiento  caminando hasta Compostela. 

Pero no hablo apenas del amor entre dos personas: Hablo del Amor que el Camino despierta en todos los verdaderos peregrinos,  y que con ese amor transmiten, donde estén, la luz del campo de las estrellas y con ella hacen que las flechas amarillas no sean olvidadas jamás ni en el Camino, ni en nuestras vidas.

El Amor en el Camino es algo que produce milagros para el corazón y muchas veces sentimos que ese amor desafía a la crueldad del mundo, porque ese amor que encontramos en la ruta jacobea es el amor de luz: El amor que se dona, el amor incondicional, el amor que se entrega. Las personas se conocen en muchos lugares, pero en el Camino fluye un amor sincero, de amistad, de cariño: Un amor con alma peregrina.

La vida nos enseña mucho pero en el Camino aprendemos todo.


Ivy Silva

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