No pretendo ser el más veloz,ni el más técnico. Sin cuentakilómetros. Únicamente disfrutar de mi bicicleta,los lugares recorridos y poder mostrarlo al mundo.
Dos Pedales: rutas largas por la naturaleza y la historia. Rutas por la Comunidad Valenciana y Galicia (España), también Baden Württemberg y Bayern (Alemania)...

12/12/13

Corazón peregrino: Más Allá de Santiago

Como cada jueves nueva entrega de nuestra colaboradora Ivy Silva.


Más Allá de Santiago

Por: Ivy Silva
Después de orar delante de  la tumba del Apóstol, subir la pequeña escalera escuchando mis pasos en el silencio de la Catedral, salgo por la Puerta de las Platerías y miro alrededor   sintiendo que el Camino no se ha terminado, que hay algo más allá de las colinas…


Me siento en las escaleras y me empiezo a acordar de las historias que he leído sobre el Camino en la edad media y lo que se suponía un complemento casi obligatorio del devoto: Llegar a los confines de la tierra.  

El camino de Santiago, desde siempre, ha sido una gran escuela para la vida de los que se atrevían a recorrerlo y, llegar a la orilla del gran mar, representaba disfrutar de todo el conocimiento adquirido a lo largo de la Ruta, porque el peregrino sentía que en el camino había podido aprender y sentir su visión renovada de la realidad, después de pasar por tantas pruebas, poniéndose en contacto con una nueva experiencia vital.

En algún lugar de aquella costa se encontraba el fin del mundo – de este mundo – y el inicio del otro, aquello en que todo peregrino buscaba por alcanzar y hacerlo lo suyo.    

Arreglo mi mochila y empiezo a caminar despacio en dirección a 
la plaza do Obradoiro mirando cada detalle en las piedras de la catedral ya imaginándome los bosques con frondosos carballos y puentes medievales que tendré de cruzar antes de llegar a la costa.  

Los pensamientos invaden mi cabeza y pienso que, como en el pasado, una intensa sensación de melancolía invade a todos los que llegan a este lugar. Todos los dolores son olvidados y nos apoderamos de una fuerza que nos empuja a querer más Camino; más de el Camino. 

Desde el pasado las personas tomadas por el espíritu peregrino necesitan estar en contacto con ello y esa búsqueda por más y más está dentro de cada uno.

Hoy en día, por motivos de trabajo, la gran mayoría acaba su trayecto en Santiago para después volver y salir desde este punto donde estoy para seguir hasta Finisterre. Muchos sin embargo pueden recorrer todo el Camino elegido (Francés, Inglés, Portugués, Vía de la Plata y tantos otros) y tener el placer de seguir su marcha hasta el final. Más cansados, pero felices vuelven a sus casas con una energía cambiada, siempre para mejor. No importa la manera que tú elijes para empezar a caminar. 

Lo más importante es saber que tu Camino te cambiará profundamente y que tu entorno cambiará junto contigo, porque quien hace el Camino pasa a ser un peregrino y ser peregrino es ser un viajero, conocedor de otras culturas y hábitos; es tornarse historiador sin cursar una universidad y ser un maestro para guiar a nuevos peregrinos.

Caminando despacio tomo la rúa das Hortas para alcanzar la carballeira de San Lourenzo y sigo pensando en los peregrinos de ayer y de hoy: Pienso en lo que estamos haciendo con el Camino y lo que el Camino siempre deja dentro de nosotros…

He llegado a Sarela de Baixo, donde, con un suspiro, contemplo las torres de la Catedral antes de adentrarme en el bosque en busca del Fin del Mundo.

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